Detrás del miedo está todo lo bueno: Ferran Cases cierra el ciclo de charlas de TCA Aragón
Ferran Cases clausuró el ciclo de charlas de TCA Aragón con una lección sobre ansiedad que no olvidaremos fácilmente.
Había algo especial en el ambiente ayer tarde en el Centro Pignatelli. Quizás porque era el cierre de un ciclo. Quizás porque el tema —la ansiedad— toca de cerca a muchas de las familias que formamos TCA Aragón. O quizás porque Ferran Cases tiene ese don poco común de hacer que una sala llena de personas que cargan con mucho peso salga sintiéndose, paradójicamente, más ligera.
Una voz que nace de la experiencia, no del manual
Ferran no llegó a la divulgación sobre salud mental desde un despacho. Llegó desde el suelo. Contó cómo a los 15 años sufrió su primer ataque de ansiedad en plena clase de literatura, cuando la profesora le pidió leer en voz alta y el mundo se le vino encima. A los 21, aquello había escalado hasta parálisis corporales que le tuvieron dos años sin poder moverse con normalidad.
En esa época pasó por médicos que le diagnosticaron «nervios» y «vértigos», por una psicóloga que le dijo que la ansiedad no se supera sino que hay que aprender a vivir con ella, por un psiquiatra que le recetó medicación con efectos inesperados, por un chamán del barrio de Gracia de Barcelona —historia que la sala escuchó entre carcajadas y que no desvelaremos aquí para que la descubráis en la grabación—, y por un curso de eneagrama que tampoco resultó ser la solución. Todo ello narrado con una honestidad y un humor que hicieron que el público se reconociera en cada anécdota.
Humor como herramienta. Ciencia como base
La charla de ayer no se parecía a ninguna que hayamos organizado antes. Ferran utilizó el humor no como adorno, sino como herramienta terapéutica en sí misma: demostró, con ejemplos y con su propia historia, que hablar de ansiedad no tiene por qué ser sombrío. Que reírse de los propios miedos —desde un lugar de comprensión, no de negación— puede ser el primer paso para empezar a desarmarlos.
Pero detrás de cada carcajada había ciencia. Mucha.
Los 4 caminos para superar la ansiedad
Uno de los núcleos de la charla fue la presentación de cuatro vías complementarias para trabajar la ansiedad, que Ferran desglosó con claridad y sin tecnicismos:
1. El camino psicológico. Conocerse. Entender los propios patrones y cómo interpretamos lo que nos sucede —porque la ansiedad no viene de lo que nos pasa, sino de cómo lo miramos—. Ir a terapia sin que eso suponga un estigma.
2. El camino fisiológico. El cuerpo habla cuando hay ansiedad, y aprender a escucharlo —y a regularlo— es clave. Ferran nos enseñó que la respiración, bien trabajada, tiene el poder de reducir los síntomas de forma inmediata. Tanto, que consiguió que toda la sala bostezara a la vez —con el ruidito final incluido— para experimentarlo en directo.
3. El camino bioquímico. Aquí Ferran nos adentró en el mundo de los neurotransmisores, esas moléculas que regulan nuestro estado emocional y que podemos, en buena medida, activar conscientemente: las endorfinas con el ejercicio, la risa o la música; la serotonina con la luz solar o la meditación; la oxitocina con los abrazos y el tiempo con personas queridas; y la dopamina con metas pequeñas y alcanzables, el sueño o una alimentación equilibrada. Y sí, también mencionó el chocolate negro, con más del 70% de cacao, como aliado científicamente respaldado.
4. El camino actitudinal. El cuarto camino no tiene eufemismos: hay que querer cambiar. Hay que echarle huevos —y ovarios—. No como un reproche, sino como reconocimiento de que la agencia personal importa, y mucho. Querer no significa hacerlo solo: significa dar el paso de pedir ayuda, contárselo a alguien, buscar información y seguir intentándolo.
Sobre los haters y el sesgo de negatividad
Ferran también abordó algo que resonó profundamente en la sala a través de sus ya legendarios Kevin y María —una pareja de Amazon que se dedica a valorar con una estrella absolutamente todo lo que compra—. Con esta historia ilustró el sesgo de negatividad: de 350.000 valoraciones de su libro, apenas 3 son negativas, y son precisamente esas 3 las que persisten en la memoria. No como anécdota, sino como recordatorio de cómo funciona nuestra mente y de la importancia de ser conscientes de ello.
Una frase para el camino
Ferran cerró la charla respondiendo preguntas del público con la misma honestidad con la que empezó, y regaló dos frases que ya forman parte del imaginario de quienes estuvieron presentes ayer:
«Detrás del miedo está todo lo bueno que te va a pasar en la vida.»
Y la reflexión con la que nos mandó a casa: no sabemos cuánto tiempo tenemos, y precisamente por eso no podemos seguir dejando la vida en pausa esperando a que la ansiedad desaparezca sola. Es hora de ponerse manos a la obra y disfrutar, porque el momento es ahora.
Gracias
Desde TCA Aragón queremos expresar nuestro agradecimiento más sincero a Ferran Cases por su generosidad, su tiempo y su manera tan humana de compartir lo que sabe y lo que ha vivido. A todas las familias que participaron en este ciclo de charlas: gracias por seguir aquí, por seguir acompañando y por seguir construyendo esta comunidad juntos. Y al Centro Pignatelli, por abrirnos las puertas una vez más.
Podéis ver la grabación completa de la charla a continuación. Que la disfrutéis.