Felices fiestas
Llega diciembre, y sabemos que para muchas familias que conviven con un TCA, las fiestas no son fáciles. Son días que ponen a prueba, que remueven y que a veces duelen. Pero también son un momento para detenernos, mirar hacia atrás y reconocer todo lo que hemos conseguido. Para agradecer los pasos dados, por pequeños que parezcan, y la fuerza que hemos encontrado en el camino.
Este año hemos visto familias que no bajan los brazos, que buscan respuestas incluso cuando el camino se complica. Hemos conocido a jóvenes que plantan cara a sus miedos cada día. Hemos caminado junto a familias que se reinventan, que aprenden y desaprenden con paciencia y esperanza.
Y también hemos estado con quienes han tenido un año especialmente duro, donde los avances parecen no llegar. Porque la realidad es así a veces, y también en esos momentos hay que estar.
Hemos compartido mucho, entre lágrimas, abrazos y conversaciones que salvan días complicados.
TCA Aragón existe por vosotros. Cada historia que compartís es un puente para quien viene detrás. Estar aquí, simplemente estar, ya cambia las cosas. Y saber que hay alguien que entiende es esencial.
El 2026 llegará con sus propios desafíos, y aquí estaremos. Sin promesas imposibles pero, como siempre, con las manos tendidas, las puertas abiertas y la certeza de que cuando caminamos juntos, el peso se hace más liviano.
Porque TCA Aragón es eso: una red de familias que se sostienen unas a otras. Las que están empezando el camino encuentran luz en las que ya lo han recorrido. Y las que han salido del túnel saben que su experiencia puede ser el empuje que otro necesita para dar un paso más. Quedarse, acompañar, seguir construyendo juntos… esa es nuestra fuerza.
Felices fiestas, familias. Nos vemos en 2026.