¿Qué es un TCA?

Los TCA son trastornos mentales caracterizados por un comportamiento patológico frente a la ingesta alimentaria y una obsesión por el control de peso. Se consideran trastornos de origen multifactorial, originados por la interacción de diferentes causas de origen biológico, psicológico, familiar y sociocultural, y provocan consecuencias para la salud tanto física como mental de la persona.

Un TCA es un Trastorno de la Conducta Alimentaria, una enfermedad mental grave y muy compleja que afecta a millones de personas en el mundo. En España se calcula que afecta a 400.000 personas (300.000 entre los 12 y 24 años).

Un TCA no es un problema con la comida, es un problema que se refleja en la comida

Los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) son trastornos mentales caracterizados por un comportamiento patológico frente a la ingesta alimentaria y una obsesión por el control de peso. La anorexia nerviosa y la bulimia nerviosa son los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) más conocidos, pero también existen otros, como el trastorno por atracón, el trastorno de la conducta alimentaria no especificado, la ortorexia (obsesión por la comida sana) y la vigorexia (obsesión por el ejercicio físico).

En los TCA intervienen diferentes causas de origen biológico, psicológico, familiar y sociocultural, y provocan consecuencias para la salud tanto física como mental. Las complicaciones médicas incluyen la pérdida de grasa corporal, masa muscular, alteración del funcionamiento del tiroides, arritmias, hipotensión, dolor abdominal, estreñimiento, amenorrea, lanugo, edema, acné, piel seca, disminución de leucocitos, osteoporosis, erosión esofágica y gástrica, disfunción intestinal, erosión del esmalte dental, caries, caída de piezas dentales, crisis epilépticas, neuropatías, fatiga y debilidad, etc.

El trastorno alimentario es solo la punta del iceberg: El 10% es lo visible (el comportamiento, los síntomas) y el 90% está sumergido (las emociones y las inseguridades que originan la enfermedad: miedo, culpa, impotencia, autocrítica, soledad, frustración, pánico al rechazo, tristeza, ansiedad…)

Son enfermedades graves, pero se pueden curar con tratamientos dirigidos por equipos de médicos y psicólogos especializados en trastornos de la conducta alimentaria (TCA). El tratamiento para los trastornos de la conducta alimentaria es eficaz, pero es importante buscar ayuda cuanto antes; un diagnóstico temprano asegura un tratamiento precoz y, por tanto, un mejor pronóstico. Los tratamientos son largos y complejos y es importante ser perseverante.

 

Comprende un poco mejor esta enfermedad:

  • Un TCA es una enfermedad mental grave y muy compleja que afecta a millones de personas en el mundo. Alrededor de 400.000 personas en España padecen algún trastorno de la conducta alimentaria (de los que 300.000 son jóvenes de entre 12 y 24 años).
  • Los TCA son las enfermedades mentales con mayor índice de mortalidad.
  • Un TCA es un drama personal y familiar, un sufrimiento indescriptible.
  • Un TCA no es un capricho, no es un estilo de vida, no es una elección, no es una vergüenza.

9 verdades sobre los trastornos de la conducta alimentaria (TCA)

  1. Muchas personas que sufren un trastorno de la conducta alimentaria pueden
    tener un aspecto saludable.
  2. Las familias no tienen la culpa del trastorno, y pueden ser los mejores aliados
    para la recuperación.
  3. La aparición de un TCA supone un problema sanitario que altera el
    funcionamiento personal y familiar.
  4. Los TCA no son el resultado de una decisión, sino enfermedades muy graves y determinadas biológicamente.
  5. Los TCA afectan a hombres y mujeres de todas las edades, culturas, razas,
    pesos o formas corporales, orientaciones sexuales y niveles socioeconómicos.
  6. Las personas con TCA tienen un riesgo alto de complicaciones médicas graves.
  7. La genética por sí sola no determina que una persona sufra un trastorno de la alimentación.
  8. En el desarrollo de un trastorno alimentario intervienen los genes y también
    los factores ambientales.
  9. La recuperación total de los TCA es posible. La detección y tratamientos
    precoces son fundamentales.