¿Qué te ha pasado? Una tarde para repensar la salud mental
Ayer vivimos una jornada extraordinaria en el Centro Pignatelli de Zaragoza. Más de 2 horas que pasaron volando. Un salón de actos prácticamente lleno. Y una conferencia brillante que nos hizo cuestionarnos muchas certezas sobre cómo entendemos y abordamos la salud mental.
El Dr. Marín, en un evento organizada por TCA Aragón, nos recordó algo fundamental: la salud mental no es solo química cerebral, es biografía, es contexto, es humanidad.
La conferencia nos invitó a repensar cómo estamos haciendo las cosas. Llevamos 50 años con el mismo enfoque y los resultados no mejoran. ¿La solución es tener más psicólogos y psiquiatras, o necesitamos mirar el problema de otra manera? Una forma de mirar que se pregunte «¿Qué te ha pasado?» en lugar de «¿Qué te pasa?», que atienda a tu historia de vida, que empiece desde antes de que nacieras.
El mensaje fue claro: el problema no está solo en la química del cerebro. Está en las desigualdades, en la falta de oportunidades, en la precariedad laboral, en el estrés de no llegar a fin de mes, en la soledad, en lo que viviste de pequeño. Todo esto importa, y mucho. Pero el sistema lo ignora y va directo a la receta. Es como poner un ventilador para que no veamos el humo, en lugar de apagar el fuego.
Nos alertó sobre algo que está pasando: estamos convirtiendo emociones humanas normales en enfermedades. Estás triste porque has perdido tu trabajo, has roto una relación o has vivido algo difícil, y saldrás con un diagnóstico y una pastilla. La etiqueta se queda contigo, forma parte de quién eres, y los demás también empiezan a verte así. Lo que realmente necesitamos es que alguien valide lo que sentimos, no que nos ponga una etiqueta.
Y aquí vino una de las frases más impactantes, de la Dra. Belén González (Comisionada de Salud Mental): «Los problemas de salud mental no son crónicos, los hace crónicos el sistema al no dar espacios para que las personas hablen». Porque como dijo el Dr. Marín: «El ser humano enferma por falta de vocabulario». A veces lo único que necesitamos es que alguien nos escuche de verdad, nos vea.
Puro sentido común expresado con una gran humanidad. Un enfoque holístico que pone a la persona y su bienestar siempre en el centro. Y sobre todo, la valentía de cuestionar el paradigma dominante y proponer alternativas reales.
Como nos recordó al final con las palabras de Vargas Llosa: «Debemos aspirar a que la vida no se reduzca al pragmatismo de los especialistas que ven las cosas en profundidad, pero ignoran lo que rodea, precede y continúa…»
Gracias al Dr. Marín por compartir su visión y su compromiso con un modelo de atención verdaderamente centrado en las personas.